Valenza do minho, Tuí y Bayona (2015)

Es nuestro aniversario de boda y pasarlo en Oviedo no es una opción, así que decidimos poner rumbo a Galicia, nuestra tierra preferida para escapadas cortas.

En esta ocasión nos vamos un poco más lejos que de costumbre, a Tui. Nos alojamos a las afueras, en el hotel…, aunque no admite mascotas llevamos a nuestro chiguagua Bruster camuflado como de costumbre… Salimos de Oviedo a las tres y llegamos allí alrededor de las siete de la tarde, justo para dejar las cosas e ir a dar una vuelta por Tui, nunca habíamos estado y la verdad que se ve muy rápido. Visitamos su casco histórico y la Catedral. Después dimos un paseo por el paseo fluvial.

Cenamos en el hotel, comida sobrante que habíamos traído para el camino y al día siguiente nos vamos por la mañana temprano hacia Baiona, en Pontevedra. Cogemos la carretera de la costa y vamos disfrutando de unas impresionantes vistas de la costa gallega. Llegamos a Baiona en un soleado mediodía, complicado aparcar, tuvimos que callejear un poco.

La villa de Baiona es famosa porque tiene el honor de ser el primer lugar en conocer la noticia del descubrimiento del Nuevo Mundo. El 1 de marzo de 1493, la carabela Pinta, con Martín Alonso Pinzón al frente, arribó a este refugiado puerto gallego con la buena nueva.

Hay varios monumentos conmemorativos del Descubrimiento de América

Nos dirigimos a visitar la muralla, entrar cuesta solo un euro y nos dejaron pasar con Bruster. Las vistas de la ciudad desde aquí son preciosas.

Desde lo alto de la muralla se aprecian las famosas Islas Cíes:

Al terminar el recorrido nos dirigimos hacia la playa que hay por la parte de debajo de la muralla, pero tenemos a Bruster, así que caminamos hasta el final del todo. Hay un espacio con rocas grandes donde puedes poner la toalla y de agua cristalina, ideal para hacer snorkel. Recuerdo que vi un enorme buey de mar.

A media tarde cogemos la misma carretera de vuelta y paramos en alguno de los múltiples miradores a hacer fotos de las increíbles vistas. Al llegar al hotel nos cambiamos de ropa y nos vamos a Valença do Miño a ver la multitud  de puestos y a cenar por allí.

Al día siguiente ponemos rumbo a casa temprano, pero con la intención de hacer parada por el camino para ir a la playa. El lugar elegido fue la Bahía de San Simón en Redondela. Un lugar muy bonito y de aguas tranquilas, ideal para nadar. Nos dirigimos hacia el final, donde no había casi gente, ya que una vez más no se permitían perros en la playa. La verdad, que en esta parte de la playa había una gran tranquilidad. Además al principio, donde se suele quedar toda la gente hay duchas y aseos, que nos vinieron estupendamente para no irnos llenos de arena para Oviedo

FIN