Semana Santa 2019: Salamanca-Granadilla-Cáceres y Trujillo.

Día 1: Llegamos a Salamanca

Día 2: Sorprendente Granadilla y hola Cáceres!

Día 3: Trujillo, espectacular!

Día 4: Mérida, ciudad romana

Día 5: Adios Extremadura, nos has encantado!

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Salimos de Asturias con el coche cargado, cunas, colchones, carrito gemelar etc y llegamos a Salamanca según el horario previsto, a eso de las 16:30, habiendo parado a comer unos bocadillos por el camino y con la suerte de encontrar aparcamiento justo delante del piso de Airb&b Aplauso que estaba estupendamente situado, junto al Puente romano y el monumento al Lazarillo de Tormes y a cinco minutos de la catedral y del centro histórico de Salamanca.

El piso disponía de aparcamiento por 10€ la noche pero yo siempre miro en Google maps, vista satélite, si hay zonas de aparcamiento cerca, como fue el caso, lo hice para cada ciudad y aparcamos siempre en las calles que tenía marcadas, las más cercanas a las zonas a visitar.

Tras montar las cunas nos fuimos, bajo un cielo gris que amenazaba agua, a ver Salamanca, haciendo la primera parada en la catedral, para buscar con los niños al astronauta y al demonio comiendo un helado.

Tras encontrar la puerta correcta, nos deleitamos admirando esta imponente catedral, en un ambiente festivo y con las calles llenas de transeúntes y estudiantes; desde aquí y en un par de minutos nos plantamos delante de la fachada de la Universidad, para buscar también al símbolo más conocido de Salamanca, la rana sobre la calavera, cuya situación aun recordaba de visitas anteriores.

Los niños están más pendientes de los barquillos y del tren turístico que de ranas o astronautas, pero aun así lo pasan pipa con el bullicio que se respira por las calles salmantinas y jugando con las conchas que hay frente a la Casa de las conchas

Seguimos caminando hacia la Plaza Mayor, visitando varios puestos de souvenires, donde les compramos un par de ranas de peluche a los niños, que ya serán sus compañeras de viaje el resto del tiempo, y mirando también un posible sitio para cenar con ellos.

El host del piso nos había comentado un par de sitios en la misma plaza, El Cervantes por ejemplo, pero no nos convencía, así que tras disfrutar de esta estupenda plaza que tantos recuerdos de juventud nos trae, nos volvemos buscando un sitio donde cenar; vuelvo a llamar al del piso porque me había recomendado una calle con bares de estudiantes donde se cenaba barato y no recordaba el nombre, Calle Latina, así que hacia allí nos vamos, muy céntrica y a tiro de piedra de la plaza. Cenamos en el Café Puccini tapas y cervezas con limón por 10 euros los 4, lo que dice mucho a su favor, ¡una maravilla!

Nos volvemos al piso, ya que empieza a llover justo cuando terminamos de cenar en la terraza del bar, pero apenas son 4 gotas y para enseguida…por lo que damos un paseo cruzando el puente romano.

Da pena meterse tan pronto en el piso y no poder disfrutar más de la noche salmantina, pero los niños están cansados y es lo que toca sleep