Día 3 > Berchtesgaden (Nido del Águila) y por los alpes hacia Hallstatt 

Bajamos al desayuno, sin saber muy bien en que ocupar la mañana, para comprobar que aparte de un bonito fresco de Salzburgo, el desayuno es bastante básico, embutido, tostadas…

Finalmente optamos en ir hacia la zona de Berchtesgaden y el famoso Kehlsteinhaus, o Nido del Águila, dicho por los americanos, donde Hitler se iba a desconectar del mundanal ruido de su II Guerra Mundial…el día estaba bastante nublado y temíamos perdernos una de las mejores vistas de los Alpes, según había leído, pero aún así aparcamos el coche y cuando iba a sacar el ticket en la máquina, 3€ exactos todo el día, una señora que se iba me dio el suyo Aplauso

Después se baja donde los autobuses y las taquillas y se compra el billete puesto que sólo se puede subir en bus (16€ por persona Confundido ); tras una subida de 20′ (sin estar nublado debe ser una pasada) llegamos a la zona del ascensor, tienes que hacer una cola antes para decir a que hora vas a bajar y te lo apuntan en el ticket con un sello (nosotros pusimos dos horas después pero bajamos antes sin problema); decir aquí que lo de los grupos es insufrible, se te cuela la guía delante y llama a sus 300 jubilados/japoneses para que vayan pasando, con muy poca educación, momento en el que nosotros pasamos delante sin importarnos la cara que ponga el guía.

Efectivamente, como se veía venir al llegar arriba en el ascensor y salir a la terraza la niebla era total, ergo de vistas idílicas nada de nada Trist , para colmo empezó a diluviar, se ve que a Hitler no le gustaban las visitas.. que le vamos a hacer, otra vez será.

Con sol pinta muy bien, por eso Hitler lo tomaba por donde hoy pasamos los turistas

Ponemos rumbo a Hallstatt, que siempre habíamos visto en estas listas que hay por las redes sociales de los pueblos más bonitos/románticos de Europa, atravesando otros pueblos entre montañas con las típicas casas puntiagudas de madera. Llegamos a eso de las 14:50 y vamos a aparcar, en donde te la clavan pero bien en sus parkings (6€ dos horas y si te pasas un minuto ya son 8€), aún así, ¿Qué decir de este pueblo de película?

Callejeamos y vamos parando en las tiendas de souvenirs, caro como era de esperar, con muchas sales de todos los colores merced a las cercanas minas de sal, que se pueden visitar cogiendo el funicular. También fuimos echando un ojo a sitios para poder cenar, ya que aún teníamos que ir al Seehotel am Hallstätter See (hotel del lago de Hallsttat), en la localidad adyacente de Obertraun, ya que los precios en el mismo Hallstatt se disparaban.

Tras recorrer el pueblo, sus tiendas, visitar la Iglesia de característico campanario puntiagudo que tanto abundan por estos lares:

La plaza y la Iglesia

volvimos al coche horas después, pagamos los 8€ Trist y fuimos a hacer el check in. El hotel, al otro lado del lago mismo, hay un servicio de barcos que te llevan de un sitio a otro (7€) y también autobús (2€ trayecto creo recordar), no está mal del todo aunque cobran desayuno aparte y no tiene buena relación calidad/precio pero para una noche tendría que valer. Tras ducharnos etc volvimos en coche a Hallstatt para cenar y seguir disfrutando de éste idílico paraje.