Día 2 > Castillo de Neuschwanstein, Oberammergau y Salzburgo

Amanecemos en el coqueto pueblo de Füssen y tras un estupendo desayuno nos vamos hacia el Castillo de Neuschwanstein.

Está a apenas 10 minutos y ya se ve que hay autobuses, y bastante gente, con lo que dejo a mi mujer en la parada de los autobuses para que saque billetes y haga cola y mientras yo aparco (6€ de parking, se pasan un poco aunque sea todo el dia) y voy a cambiar las hojas de la reserva por las entradas, con lo que gracias a éste trabajo en equipo estamos subiendo en el autobús en apenas 15′ Amistad

Una vez arriba puedes ir hacia el castillo o bien caminar unos 5′ e ir a la típica vista del mismo desde el saturado Marienbrücke, y como el día acompaña, podemos admirar el estupendo castillo del Rey Loco en el que Disney se inspiró para el suyo; las vistas son espectaculares a pesar de la cantidad de gente que estamos en el puente (mi 1,98 ayuda a ver bien todo en momentos así Muy feliz )

Gente sobre el puente Chocado

Después, a los pies del castillo, hay varios puestos de suvenirs, asi que como vamos con tiempo nos paramos en los mismos, no sin antes admirar las vistas de las montañas y del otro Castillo de Hohenschwangau de camino a la visita.

En las entradas ya te sale un numero de Tour que es el que va apareciendo en las pantallas a las puertas de los tornos del castillo y si intentas entrar antes te disparan flechas desde la almenara… Muy feliz En cuanto sale tu numero, escaneas el código de barras y los tornos te dan paso, para después recoger tu audioguía en tu idioma y recorrer las diversas estancias del castillo con un guía que va pulsando lo de las guías para que vayas escuchándolo todo; se hace bastante ameno y en unos 30′ ya estas saliendo del castillo previo paso por la tienda de suvenires.

Vista del puente desde el Castillo

Volvemos a coger el autobús en el mismo sitio y bajamos a toda leche por las curvas con el conductor tarareando las canciones que van sonando, Despacito, como no, y like a virgin de Madonna (yo me iba descojonando); tras comprar algún souvenir, barato no hay nada, vamos a por el coche y ponemos rumbo al Palacio de Linderhof, que es como un Versalles en miniatura, previo paso, ya que lo vemos de camino, del Lechfall, una mini cascada a las afueras de Füssen:

Si os coge de camino vale, sino no merece la pena.

Ponemos rumbo al mencionado Palacio pero al ver una gasolinera un poco más allá paro el coche y pregunto con mi acento Astur-alemán Muy feliz por la famosa Viñeta que hay que pegar en el parabrisas para circular por autopistas de Austria:

Entschuldigung, haben Sie eine Vignette?…el precio ronda los 9€, la pegamos en el coche y para nuestra sorpresa apenas acabamos de arrancar el coche y vemos el cartel de Willkommen nach Österreich, bienvenidos a Austria!; será una constante conduciendo por los Alpes el ir entrando y saliendo de Alemania y Austria, así como el ir parándonos a contemplar estos hermosos lugares que vamos atravesando.

Al incorporarnos a una autopista hay un control y, oh sorpresa! nos hacen parar, miran el parabrisas a ver si hay viñeta y nos indican que sigamos….menos mal que nos acordamos de comprarla porque sino multaza Aplauso

Llegamos a Linderhof:

Tras visitar los jardines (es gratuito, no entramos dentro del Palacio en si), con su Templo de Venus en lo alto, su estanque y su cascada con la Fuente de Neptuno, actualmente en restauración, continuamos hacia Oberammergau, el pueblo de las casas tan chulas pintadas

La historia de Hansel y Gretel

Caperucita roja

Como son ya las 15 terminamos comiendo en un italiano que hay junto a la Iglesia, básicamente porque al ser italianos de verdad, aún estaban abiertos, el resto que miramos ya no servían comidas (horario alemán…), tras lo cual, y puesto que el pueblo poco más tiene que ver, continuamos viaje hacia Salzburgo atravesando pueblitos tipicos de postal y otros con conjuntos monumentales como la basílica benedictina de Ettal.

Llegamos a las 19 h, al hotel Garni Lehenerhof, a 5′ en coche del centro y con parking (hay que hacer el checking primero para poder acceder a él), muy importante aquí, aunque sin aire acondicionado y haciendo 26 grados lo echamos de menos. Avergonzado

Tras dejar las cosas e indicarnos el recepcionista algún parking céntrico y barato, nos fuimos a ver el centro de Salzburgo Aplauso

Una delicia caminar por la comercial Getreidegasse viendo los típicos carteles, como el de Zara o McDonald’s por ejemplo

Cenamos en un Nordsee que hay en esta calle, junto a la casa donde nació Mozart.

“En ésta casa nació Mozart el 27 de Enero de 1756”

Seguimos hacia la zona de la Catedral y la Mozartplatz (plaza de Mozart)

Tras lo cual volvimos ya anocheciendo dando un tranquilo paseo y disfrutando de esta bella ciudad.