SFO & Hawai 2017

Día 3: Aloha Hawai!

Había cogido éste hotel porque el aeropuerto estaba a 10’, según google maps, con lo que devolvimos el coche en las instalaciones de Álamo, cogimos el Airtrain que conecta el Rental Car Center con las Terminales en 5 minutos y desayunamos tranquilamente en el aeropuerto, puesto que nos habíamos levantado a las 5am, gracias a nuestro inseparable amigo éste viaje: El Jet Lag, y dado que en SFO eran 9 horas menos que en España y llevábamos levantados ya un día entero.

En el aeropuerto hicimos el checking con la siempre eficiente Virgin America (pagando previamente por internet los 25$ por la maleta grande facturada) y llevando las maletas de mano y mochilas sin ningún problema.

Salimos en hora y 5 horas después llegábamos a Honolulú, que está en otro continente, Oceanía (donde hay 3 horas menos con San Francisco y por lo tanto 12 horas menos con España), donde te escanean las maletas por si vas a introducir frutas o historias prohibidas en las islas (temimos por las ensaladas etc al ver mucha comida apilada en una esquina, pero pasaron sin problema).

Tras recoger maleta e irnos con el Shuttle a la central de Álamo, recogimos el coche, un Hyundai de la categoría Compact, y pusimos rumbo a los estupendos Waikiki Beach Condominiums, unos apartamentos que habíamos reservado en Booking (626$, unos 527€ 5 noches) totalmente equipado (lavadora, secadora, nevera, tostadora etc etc,) en la planta 19 y con parking incluido; al llegar tienes que marcar un numero en un telefonillo de la entrada y bajan a buscarte para darte las llaves, explicarte las reglas y poco más, la llave es una pieza redonda que activa los ascensores y las puertas, con lo que mucho más cómodo todo.

Eran las 12 de la mañana, horario de las islas, y ¡estábamos en Hawai por fín!, ¡otro sueño hecho realidad! Aplauso Amistad

Con lo que tras meter bebida en la neverita y coger algo de comer nos fuimos a la famosa playa de Waikiki, atravesando el International Market place, un centro comercial con espacios abiertos, jardines y un gran árbol central característico de Hawai

En apenas 8 minutos caminando por la calle y viendo los coches, autobuses (que parecian tranvias) y el ambiente en general, llegamos a la playa; el piso estaba muy bien situado, ese fue uno de los motivos para reservarlo.

Accedimos a la playa a través de un pasillo de tablas de surf donde hay una heladería con tentadores y ricos helados

La playa…ESPECTACULAR, vaya aguas verdes, que ambientazo, pero sin estar masificado, lo cual nos agradó sobremanera (japoneses el 95%, Hawai es una colonia japonesa prácticamente).

Tras darnos unos buenos baños en estas templadas aguas (y más si vienes del rudo Cantábrico Muy feliz ) fuimos a comer (14.30h) a un chiringuito que encontramos junto a la estatua del, considerado por todos, padre del Surf Moderno, Duke Kahanamoku junto al que nos hicimos la típica foto en Waikiki:

El bar, Waikiki Beachside Bistro, no era caro y pudimos comer sentados tranquilamente y con un par de fuentes al lado para beber agua y recargar las botellas de la nevera.

Hamburguesa,nachos, bistec…todo delicatessen Riendo

Tras pasar aquí parte del día bañándonos en éstas cálidas aguas, fuimos visitando tiendas de recuerdos, comida etc (las ABC stores que están por todas partes) así como una que le encantó a mi mujer que es muy de artículos navideños, la Waikiki Christmas Store, en donde le echamos el ojo a algún colgante para el árbol de navidad.

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Nos volvimos al piso y tras ducharnos etc nos fuimos a hacer la compra ya que teníamos la nevera vacía, hasta un supermercado que yo tenía apuntado en el google maps, el Times Supermarket Kahala, que mejor debería llamarse el “Timos” supermarket porque vaya precios!, hicimos una mini compra en una cesta y según iba pasando la cajera y le iba sumando las taxes, los impuestos, nos dimos cuenta que por 4 cosas íbamos a pagar casi 100$ con lo que, ante su sorprendida mirada, le dijimos que dejábamos la compra allí encima, que no lo queríamos….hasta luego Lucas….pasamos, nos salía mas barato desayunar, comer por ahí que hacer una compra grande a esos precios!; luego resulta que encontramos otro mini market a 5’ del piso que tenía muchos mejores precios y en donde pudimos comprar pan bimbo, mermelada, café, azúcar y unos bollos etc para el desayuno.

Debido al Jet lag a las 20 horas estábamos molidos y decidimos coger algo para cenar en el piso en una tienda ABC, en concreto unas bandejas con sushi, y a dormir. sleep sleep