FIN DE AÑO EN PARÍS. 2012

2013. Día 1: el vuelo salía a las seis menos diez de la tarde, tenemos tiempo de sobra para levantarnos tranquilamente, desayunar e ir al aeropuerto, comemos allí, pero cual fue nuestra sorpresa al ver que el vuelo se había cancelado, mi marido se empezó a  agobiar muchísimo y no era para menos, al día siguiente comenzaba a trabajar en la empresa en la que sigue actualmente después de siete años…

Afortunadamente todo se quedó en una falsa alarma y lo único que hubo fue un pequeño retraso de aproximadamente  tres cuartos de hora que no interfirió a la conexión de Madrid-Asturias, ya que volábamos con la misma compañía y nos tuvieron que esperar.

A las diez de la noche estábamos en nuestra casa y mi marido pudo acudir con normalidad a su primer día de trabajo.

C’EST FINI