FIN DE AÑO EN PARÍS. 2012

DÍA 30: desayunamos en el hotel, ya que lo tenemos incluido y nos vamos a disfrutar de una de mis ciudades favoritas.

Primera parada, el mercadillo de Navidad. La primera vez que estuve en París fue a finales de noviembre y aun no estaba abierto. Antes de comenzar a ver puestos nos subimos a la enorme noria que ponen en la Plaza de la Concordia, las vistas merecen la pena para fotografiar la ciudad.

El mercadillo es enorme, abarca toda la Avenida de los Campos Eliseos por ambos lados, allí puedes encontrar todo tipo de recuerdos y suvenires, además de una gran variedad de puestos de comida, los cuales son mi perdición; nada más comenzar me como un delicioso gofre de chocolate y ya de la que volvíamos, un enorme perrito caliente. Lo más bonito del mercadillo para mí es el ambiente navideño, colocan una pista de hielo hacia la mitad del mismo, pero yo personalmente, echo de menos la falta de artículos  de navidad; yo que soy una amante y coleccionista de adornos para el árbol solo encontré dos puestos en todo el mercadillo.

Después de comer por el mercado seguimos caminando hacia el Louvre, a través de los Jardines de Las Tullerias, visitando las tiendas de recuerdos que hay a la entrada de los mismos

Atravesando por Las Tullerias

Desde ahí cogemos el metro hacia nuestra querida Notre dame; después de un rato admirándola por dentro y por fuera damos una vuelta por las calles cercanas y volvemos a la zona del mercado navideño.

Continuamos hasta el Puente Alejandro III para poder hacernos fotos con la torre iluminada. Creo que fue una de las veces que más frío he pasado en París, tener en cuenta que soy asturiana, estoy acostumbrada al frío, a la lluvia y en ocasiones a la nieve…

Sencillamente espectacular

Cenamos nuevamente por allí y nos vamos al hotel, ya que después de todo el día caminando estamos agotados, si bien no hemos vuelto a tener dudas de cómo llegar a él…