Día 7: MUSEO EGIPCIO, CIUDADELA Y MEZQUITA DE ALABASTRO.

Tras darnos el consabido homenaje en el buffet del hotel, paramos un taxi y nos vamos al Museo Egipcio, otra de las razones de este viaje; creo que el trayecto son 40le, el tráfico es denso pero llegamos sin problema a la Plaza Tahir, donde vemos el hotel que fue quemado por las revueltas de la Primavera árabe y que allí sigue, mudo testigo de lo que debió ser aquella revolución, gracias a Dios que no destrozaron mucho el Museo!!

La humedad en el museo es exagerada, sudas sólo por respirar, menos mal que la sala de Thuthankamon tiene aire acondicionado, la única del Museo, y allí nos encaminamos tras ir viendo el resto (no pagamos por ver las momias, que van aparte, con la de Tut tuvimos bastante); la máscara funeraria que encontrara Howard Carter es una maravilla, vaya como trabajaban el oro etc los egipcios, allí estaba en su urna viendo pasar millones de turistas todos los años, vestigio de tiempos remotos; el resto es parte de todo lo que se encontró en su tumba, a la salida están los sarcófagos, los vasos canópeos (donde iban las vísceras) etc, una maravilla, como he dicho. (No dejan hacer fotos)

Tras ver el resto del museo más tranquilamente y pararnos en lo que realmente nos interesaba (previo paso por el wc para refrescarnos un poco, adonde hay unos encargados que te piden propina a pesar de que letreros advierten de no dársela), salimos dispuestos a comer un kebab, o suharmi como ellos lo llaman, pero no sabemos muy bien donde ir; un taxista se ofrece a llevarnos a la Mezquita de Alabastro, shaqara etc, el tour completo de 40 euros, le decimos que ya veremos, que de momento la mezquita y de paso un kebab; se llama Mohamed, tendrá unos 68 años y un libro con cientos de españoles agradeciéndole sus servicios, entre ellos Luis aragones e Isabel Pantoja con Maria del monte..nos partíamos, pobre hombre jaja)

La Ciudadela y la Mezquita son bonitos y hay unas vistas muy buenas, que no bonitas, de El Cairo:

Nosotros habíamos estado en Estambul y no nos impresiono mucho la susodicha mezquita, asi que tras visitarla (descalzos y mi novia toda tapada), nos fuimos de vuelta al taxi, momento en el que a Olga se le rompió una chancla y que unos lugareños arreglaron con un clavo que no duraría mucho…

 

Lo de encontrar un kebab fue tarea imposible por la hora, estaba cerrado por el Ramadan, asi que nos fuimos al hotel a eso de las 15 a comer tranquilamente y apurar la última tarde de piscina y relax, que no siempre va uno a patear y patear ;-).

Volvemos a las pirámides, cenamos por allí, a eso de las 20h para ver el show nocturno desde la terraza del Pizza Hut y evitar pagar la entrada, lo cierto es que nos defrauda el show, creo que no está bien explotado.

Vistas desde la terraza del Pizza Hut, para ser Agosto estaba fresquito.

De vuelta al hotel nos tomamos algo en la terraza, demás aprovechamos para fumarnos una Sisa de tabaco con sabor a manzana, que para ser la primera vez que fumaba me pareció curioso y me levante algo colocado jejeje.

 

Nos vamos, yo algo mareado, a hacer las maletas que lo bueno toca a su fin Trist