DÍA 5: ASSUAN – EL CAIRO

Antes que nada comentar que ya acabé el montaje con las fotos y la música , es algo friki jeje, pero está en youtube, aquí os dejo el enlace:

VACACIONES EN EGIPTO

Al día siguiente la gente del barco madruga para ir a ver la presa de Assuan (donde Cinta, la mujer de Miguel se rompe la muñeca en una mala caída, los hospitales de allí nos comentan que cutrez y suciedad a raudales..), presa que ya vimos desde otro puente así que mientras tanto nosotros desayunamos tranquilamente (la excursión del Poblado Nubio ha sido la única que gustó mucho a los del barco, por diferente y amena).

Decimos adiós al crucero, que es una pasada, traslado hacia el aeropuerto y vuelo hacia El Cairo con la fantástica Air Egypt.

El Cairo es el caos circulatorio por excelencia, aunque te lo cuenten hay que vivirlo en un taxi cairota, sin apenas señales es el sálvese quien pueda, todo funciona con pitidos y dando luces, y funciona bien!! Además nadie se enfada a diferencia de aquí, es, como digo, sorprendente.
Nos comunican que nos han cambiado también a un hotel 5 estrellas Aplauso pero que está algo más alejado del centro, el Hotel Oassis, que son una serie de bungalós y una piscina que está bastante bien para pasar allí alguna tarde etc; Tras deshacer el equipaje:

y ver por donde anda el resto de la gente nos vamos a la piscina a comer y pasar la tarde. ( Por lo visto el otro hotel era bastante mas cutre, el Husa Piramids de 4 *(cierto, con piscina cubierta además)..así que genial con Atrápalo Aplauso .

Nos juntamos con otra pareja y negociamos un taxi para ir a las pirámides, que están cerca, pero por temas de Ramadan y puesto que son sobre las 19 horas, están cerradas, cambiamos de planes y tras dejarnos aconsejar por Jose, que ya es la 5ª vez que viene a Egipto, nos vamos al Khan el-Khalili, el mercado de El Cairo (50LE el taxi), todo un acierto ya que, como he dicho, los egipcios hacen vida nocturna al no poder comer ni beber ni fumar hasta la puesta del sol, el ambiente es espectacular, se respira vida por cada esquina, a pesar de la miseria que se ve, niños vendiendo etc.

Preguntamos por el famoso Jordi (sino es difícil de encontrar, hay que subir escaleras y callejear), donde no se regatea y está bastante barato, además te dan una bebida gratis nada mas llegar, que se agradece.

Al día siguiente ya no llevamos botellas de agua puesto que venimos primero al Jordi y pedimos dos botellas de agua que luego nos valen para el resto de la noche, hay que ahorrar Riendo .

Son pesados, sí, intentan venderte y que entres en su local “sin agobiar” como dicen ellos, pero forma parte del juego del regateo, arte en el que Olga, mi novia, se desenvuelve como pez en el agua jejeje, y como es rubia tengo que rechazar ofertas de camellos por ella (alguna tuve que pensármelo dos veces Muy feliz ).

¿Solo 3? si no me das más camellos nada Riendo

Compramos muchas cosas porque al cambio todo es barato y más regateando, que lo sacas por menos de la mitad de lo que te piden inicialmente, cuando ven que te vas y pasas de ellos bajan el precio enseguida. Quedamos con la otra pareja a las 22h donde nos dejó el taxi y, efectivamente, allí está el taxista esperándonos, lógico porque se paga al final, nunca antes!

Inevitable no comprar.

Olga y yo queremos ir hasta el Canal de Suez al día siguiente y bañarnos en el Mar rojo en la playa de Aink el Suknah, está a 3 horas y negociamos por 40 euros todo el día con el taxista que nos trae del mercado para que venga a buscarnos a la mañana siguiente, pero el taxista no aparece, conseguiría clientes que no regateen tanto jejeje.

En el hotel cenamos y tomamos algo en la terraza junto a la piscina y a la cama que hay que madrugar.