Día 3: Edfu, Komombo y Asuan.

Llegamos sobre las doce a Edfú, y tras un buen desayuno estamos listos para caminar; al bajar vemos las calesas en las que ya están montando la gente de las excursión, y al separarnos del grupo enseguida nos vienen a preguntar; al final negociamos con un hombre y un niño sin un brazo que es el que nos lleva (su hijo); mi novia se sienta con él y conduce un rato, poco o nos matamos jejeje; vemos mucha miseria para variar, el hospital por afuera..deplorable, por dentro nos dijeron que indescriptible la suciedad etc…
El viaje, a pesar del calorrr, merece la pena, el majestuoso Templo de Horus se erige fastuoso ante nuestros maravillados ojos.

 

Los guías se paran y empiezan con sus diatribas sobre esto y lo otro, nosotros nos adentramos y descubrimos un lugareño que nos hace de guía por todo el templo, enseñándonos los mejores grabados y explicándonos muchas cosas, así como el nilómetro, hacerse fotos con nosotros etc, una pasada de gente que con un euro que le damos es el mas feliz del mudo!

Salimos y visita a los tenderetes locales, donde por una miseria me compro el palestino, y tras echarnos agua por la cabeza y refrescarnos un poco, el niño nos devuelve tras dos horas de visita y compras, al puerto de nuevo, donde observo a un árabe tumbado que mira a mi novia y con su mano bajo la túnica empieza un “solitario” arriba y abajo ante mi descojonada mirada, creo que debía ser el tonto del pueblo jaja, surrealista.

Con Olga y el pañuelo en la calesa.

Al niño le pagamos lo convenido, creo que 5 euros y le regalo el sombrero ya que yo me veo muy Omar Shariff con el Palestino y ya no lo necesito Riendo ; por supuesto pide más, para no variar, pero pasamos de él y nos vamos a comer a bordo.

Tarde de piscina disfrutando de la vida a ambas riberas del Nilo.

A eso de las 20h llegamos a Komombo (no confundir con el detective interpretado por Peter Falk Riendo ), ya es de noche y nos esperan muchos puestos y vendedores ávidos de turistas Muy feliz

Llegamos a las taquillas del Templo, tras la gente de la excursión que ya va con los tickets, y están cerradas, pero enseguida un hombre nos dice que le sigamos y nos los vende, reducidos claro, y nos pregunta si tenemos un boli, como llevamos para regalar, le damos uno, y nos lo agradece con el clásico Sukran!! Y yo que ya soy medio árabe le contesto el Afuan correspondiente jejeje, (que me dijesen que parecía egipcio fue una constante en todos los sitios, y mas cuando llevaba el palestino puesto)

El templo mono, de estilo grecorromano, lo miramos de arriba abajo buscando los cocodrilos momificados, y al irnos ya desesperanzados descubrimos que están a la salida en un museo, fotos de rigor y mirar puestos, aguantando los clásicos, ¿españoles? hola hola Pepsi cola…o más barato que mercadona…te ríes, es inevitable Riendo

 

Volvemos al barco sin entender aun como hacen esa noche la fiesta de las chilabas cuando al día siguiente es lo de Abu Simbel que hay que levantarse a las 2:30!. Cenamos, vemos un poco del espectáculo y nos vamos pronto a dormir.

Derviche en plena actuación.