Burgos y Orbaneja del Castillo (2015)

Como ya es habitual, aprovechamos los días de semana santa para hacer una escapada en coche. Esta vez el lugar elegido es Burgos, ya que mi marido jugó su primera etapa baloncestista allí y tiene muy buenos recuerdos de esta ciudad.

La primera parada es la Cartuja de Miraflores (1442), Patrimonio de la Humanidad por la Unesco:

Dentro se encuentra el magnífico sepulcro de los padres de Isabel La Católica, Juan II de Castilla e Isabel de Portugal, realizado en alabastro por Gil de Siloé. Nos cuentan que aun hay unos 25 monjes cartujos que viven en ella.

La Anunciación (Pedro Berruguete, 1500)

Posteriormente visitamos el casco histórico de Burgos, precioso, muy limpio y cuidado, además de accesible en una gran parte.

Cabe destacar la magnífica Catedral gótica y el castillo en la parte alta de la ciudad, que lo hacen aún más bonito.

Al día siguiente nos vamos a Orbaneja del Castillo, uno de los pueblos más bonitos de Burgos, o al menos yo así lo creo. Sus casas de piedra y la increíble cascada bajando por entre las mismas hacen de él un lugar idílico y digno de una visita.

El atasco a la salida era espectacular, Viernes Santo, carretera de pueblo estrecha y decenas y decenas de coches queriendo entrar y salir…estuvimos mas de media hora atrapados hasta que pudimos salir y acercarnos a otro pueblo cercano donde habíamos leido que hacían unas hamburguesas muy ricas, y no nos equivocamos:

Estaban buenísimas

El hotel donde nos alojamos se llamaba Camino de Santiago, bastante correcto, estaba un poco alejado del centro (10 minutos en coche), pero era uno de los que entraban dentro de un cofre regalo de Wonderbox, teníamos tres acumuladas de nuestra boda y decidimos aprovecharlas para esta escapada.

También aprovechamos el último día para visitar el soberbio Real Monasterio de las Huelgas, fundado en 1187 por el Rey Alfonso VIII de Castilla y su esposa Leonor de Plantagenet y perteneciente a la orden de las monjas cistercienses de San Bernardo.

Un fin de semana muy aprovechado en la majestuosa ciudad de Burgos, protegida siempre por Don Rodrigo Días de Vivar, El Cid Campeador.

FIN