Día 2: Museos, Nefertiti, Puerta de Brandemburgo, Mercados Navidad

Bajamos al desayuno a eso de las 9, ya que el horario es de 7-10, y nos sorprende para bien, con lo que nos ponemos morados a gofres, tostadas, varios tipos de pan con queso etc, dispuestos a irnos hacia la Isla de los Museos, primera cita de éste lluvioso día.

Llevaba las entradas sacadas por internet, 18 euros cada uno para todos los museos, pero nos interesaban el de Pérgamo y el Neues, por el busto de Nefertiti; haciendo caso de google maps llegamos en seguida (18’ bajándonos en la parada de Spandauer Str./Marienkirche), sacando el billete en el propio tranvía M4 (2,70 cada uno, a veces no lo pagamos, mea culpa); de camino contemplamos el Ayuntamiento rojo (Rotes Rathaus) así como la noria de su mercado navideño que luego visitaremos, sin olvidarnos de la imponente Catedral:

Entramos a ver las colecciones de bustos egipcios etc, coronando la visita con el magnífico Busto de Nefertiti, férreamente custodiado en su urna por vigilantes que no dejan hacer fotos. Su belleza hace honor al significado de su nombre (la belleza ha llegado); subimos al último piso para admirar también el sombrero de oro. Aplauso

Al salir vemos una cola enorme y es la del Museo de Pérgamo, como tengo las entradas me la salto y voy a la puerta donde me dicen que al no tener una hora concreta de visita debo esperar la cola Chocado gran fallo…como el Altar de Pérgamo sigue en obras hasta 2020, pasamos de la cola, para otra ocasión, y nos vamos a la Alte Nationalgalerie, en donde disfrutamos de Monet, Renoir, Manet o el estupendo Moulin de la Galette de Van Gogh entre otros.

A la salida google nos dice que el autobús 100 para cerca y nos lleva junto a la Puerta de Brandenburgo, al final de la avenida Unter den Linden, y eso hacemos; al subir le pido “zwei tickets, bitte” al conductor y al preguntarle si va a la puerta me dice que son solo dos paradas y que pasemos sin pagar, que majo.

El famoso Ampelmann, creado en 1961 en el Berlin Oriental, que tiene tienda propia de suvenirs y todo:

Allí está viendo pasar el tiempo, no es la Puerta de Alcalá, pero es otra mítica de cuando el Muro de Berlín etc, con sus 26 metros de altura y 65 de ancho, la verdad que impresiona; Es un sitio fantástico a pesar del frio que hace en ese momento, con el árbol de navidad y todo el mundo haciéndonos la preceptiva foto con la puerta al fondo Aplauso

 

 

Volvemos caminando por el otro lado de la avenida Unter den Linden (Bajo los Tilos en español, el centro neurálgico y cultural berlinés) mirando tiendas de Souvenirs:

El famoso Trabant (satélite), el coche más popular de la Alemania Comunista (RDA)

Pasamos junto al Hotel Adlon, desde cuyo balcón el malogrado Michael Jackson zarandeara a su hijo, o donde las estrellas de Hollywood suelen alojarse cuando el festival de cine. De aquí cogiendo el autobús TXL nos plantamos en Alexanderplatz en apenas 10’, y su Mercado de Navidad que estaba muy bien, además de ser el más céntrico, presididio por la imponente Torre de la Televisión:

Comimos por aquí el famoso Currywurst:

Y otros platos que vimos que tenían buena pinta:

El conocido Reloj Mundial con Tiovivo etc al fondo:

Nos volvimos al Hotel cogiendo de nuevo el M4 (dirección Falkenberg, ojo con no equivocarse de dirección), y en otros 10’ estábamos bajándonos en la parada de Hufelanstrasse, y en 4’ andando en la habitación del hotel.

Relaxing time hasta que oscurece Fiesta

Nos vamos al Mercadillo Navideño del Rotes Rathaus, el ayuntamiento rojo, con su gran noria, que habíamos visto ésta mañana de camino a los museos, bajándonos en la misma parada con el siempre puntual M4.

Cruzando con el famoso Ampelmann, el hombre del semáforo, con la noria al fondo:

El Mercado muy animado y con mucha iluminación navideña, con multiples opciones para probar sabores nuevos, comprar souvenirs, patinar en la pista de hielo, subir a la noria (6€/persona) como hicimos nosotros, unas vistas muy buenas Heart

La colorida pista de patinaje desde lo alto:

Aquí pasamos el resto de tarde-noche cenando por los puestos y calentándonos con el siempre oportuno Glühwein :

y a eso de las 20:30 nos volvemos al hotel tranquilamente, previo paso por el mercado de Alexanderplatz de nuevo, que nos pilla de camino, en donde le damos otro repaso al mundo de las bolas de Navidad y demás objetos para colgar en el el arbol de Navidad, esto es un paraíso Aplauso

Pertrechados con nuestros guantes y bufandas que hace bastante frío, pero al menos no nos ha llovido en toda la tarde, llegamos al hotel a descansar sleep