BUDAPEST EN UN PAR DE DÍAS

Amanecemos en Budapest, tras desayunar tranquilamente y vestir a los niños, salimos sobre las 10:30 rumbo al adyacente Bastión; tenemos mirado para subir gratis desde unos ascensores que hay en el Varkert Bazar pero teniéndolo al lado nos decidimos por plegar la silla gemelar y que los niños suban andando las escaleras mientras yo subo la silla. Mencionar que íbamos con la idea de pasar frío y hace sol, pasando calor! 😎🌞

El Bastión es espectacular, con sus 7 torres que representan a las 7 tribus magiares que se asentaron allí antiguamente, llamado de los Pescadores porque en la edad media se situaba allí una aldea de pescadores que defendían esa parte de las murallas de la ciudad.

Estatua ecuestre del Rey Esteban I

Las vistas desde aquí son igualmente espectaculares, con el majestuoso Parlamento al otro lado del Danubio que, siento decirte Strauss, no es azul 🙂

Es el tercero más grande del mundo, tras el de Rumanía y Argentina, mide 268m de largo, 118 de ancho y tiene 691 habitaciones.

Damos un paseo por aquí, admirando la iglesia de Matías y las torres, hay mucho ambiente, no en vano es la zona más “instagrameable” de Budapest, aunque lo ridículo de las fotos lo veré de noche.

Seguimos dando un paseo por la zona del Toth Arpad Promenade,

en donde vemos otra estatua ecuestre en el Mirador Lovás, la que honra al 2º de Caballería de los Husares Transilvanos y desde donde hay unas buenas vistas de la ciudad en sí y de la Estatua de la Libertad en lo alto (que conmemora la liberación de Hungría por parte de las tropas soviéticas durante la ocupación nazi)

El puente de la Emperatriz Sissi

Hago un inciso para mencionar que la mayoría de cajeros ATMs que vemos en Budapest son de cambio euro/florin directamente, no dando opción a sacar florines directamente, supongo que para esto tendrán que ser los de los bancos propiamente dichos.


Como no queremos bajar aun para la zona del Castillo, ya que tenemos pensado comer en la Var Bistró cerca del Bastión, nos acercamos a ver la torre de la Iglesia de Santa Maria Magdalena, en donde se sitúa un tanque T34 soviético de la II Guerra Mundia, junto al Museo de Historia Militar, l así como la estatua de San Juan Capistrano, uno de los patrones de Hungría:

Avanzamos un poco más allá hasta el imponente edificio del Archivo Nacional (1923), con sus coloridos tejados que llaman la atención a distancia:

hasta la adyacente Puerta de Viena, puerta de entrada al Castillo y la más antigua de la ciudad, reminiscencias del imperio Austro-Húngaro:

El ángel sosteniendo la doble cruz simboliza la reconquista de la ciudad en 1686.

en donde mi mujer busca unos baños que indica el cartel, pero ya comprobamos que aquí los carteles de los baños no siempre indican que haya un baño en realidad 😂

Plaza Becsi Kapu >  La fachada de casa amarilla, construida en 1807, luce varios medallones con retratos de filósofos y poetas clásicos (Virgilio, Cicerón, Sócrates, Quintiliano y Séneca); Thomas Mann, el novelista alemán, se alojó aquí entre 1935 y 1936 (debía ser muy alegre éste señor, de ahí su alegre y entretenida La Montaña Mágica 😒

Nos vamos, ahora sí, a comer, dando un agradable paseo al sol de Budapest, por la calle Tancsics Mihaly utca, pasando por delante del Hotel Hilton Budapest y junto a la Columna de la Santísima Trinidad:

hasta el mencionado Var Bistro, que dispone de un menú turístico por unos 7€ al cambio, pero que no nos convenció y decidimos coger platos sueltos por nuestra cuenta que sabemos que les gustan a los peques, los cuales por cierto lo están pasando pipa 😊


Después de comer nos vamos al cercano Supermercado Prima, porque necesitamos leche, huevos etc, de cara a los niños y a la cena, puesto que con ellos cenar fuera es prácticamente inviable y solemos hacerlo tranquilamente en los apartamentos siempre que viajamos con ellos. Como la compra es considerable, Olga se va con los niños en el carrito rumbo al Castillo de Buda mientras yo bajo la compra en una carrera al piso (8 minutos) y vuelvo a subir las escaleras del bastión, al final voy a volver con el culo bien duro de tanta escalera jajajaaj
De camino al Castillo de Buda paso por delante de La Casa de Houdini, el famoso mago que nació en Budapest en 1874, encontrándome con mi mujer y los niños donde la escultura ecuestre de Artur Görgey, destacado general en la Revolución Húngara de 1848.
Los niños alucinan con la estatua de Turul, el gran pájaro alado de la mitología húngara, que está en la plaza de Habsburgo, justo enfrente del Palacio Sandor, la residencia oficial del Presidente de la República:

Las vistas desde aquí también son impresionantes:

Decidimos bajar hasta la aparentemente cercana Clark Adam ter(plaza) ya que desde aquí sale el bus hacia nuestro siguiente punto a visitar: La Plaza de los Héroes. Digo “aparentemente cercana” porque hay que plegar el carro bebé, que los niños bajen las interminables escaleras con su madre y yo cargando el carro, que pesa unos hermosos 14 kilos (si le sumas los 17 kilos que pesa cada niño os imagináis mis sudadas en las cuestas al empujar de casi 50 kilos por toda Budapest jajaaj); pero bueno, viajar con niños conlleva sacrificios, que hago con sumo gusto al verles disfrutar y preguntar por las estatuas, castillos etc que van viendo.

Al llegar abajo vemos desde donde sale el funicular que sube al castillo:

Sacamos unos billetes de autobús en la máquina que hay en la misma parada, hay que tickarlos en unas máquinas amarillas que hay dentro del bus, subiendo puntualmente y colocando el carro bebé en el espacio habilitado en el autobús para ello; en unas 10 paradas nos bajamos en la parada de Hosok Tere, cruzando por primera vez el imponente Puente de las Cadenas.

La plaza es espectacular, con las estatuas de Húngaros de renombre importantes para su país y la Columna del Monumento del Milenio en el centro, flanqueada la plaza por el Museo de Bellas Artes de Budapest a la izquierda y el Palacio de Arte a la derecha.

A mis peques les digo que son los caballeros Gormiti de Budapest 😅

Desde aquí ya se divisa el majestuoso Castillo de Vajhanyud, con una gran pista de patinaje al lado, al que nos dirigimos atravesando el parque:

Por aquí vemos un puesto ambulante que vende vino caliente por 1000 florines, unos 2,95€, y lo cierto es que está muy bueno, más suave y especiado que el típico de Alsacia o Alemania.

Cruzamos bajo la Puerta y la Torre del Castillo:

Pasamos por delante de la Capilla Jaki, con su hermoso frontispicio de piedra:

Hasta la estatua del encapuchado escritor anónimo, que dice la tradición que hay que tocar su pluma para volver a Budapest :

A mis niños llevo días diciéndoles que van a ver a Xator congelado, el malvado encapuchado de los dibujos de Gormiti, con lo que alucinan😂

Continuamos dando un paseo rodeando éste magnífico castillo magiar, se supone que es una copia del castillo Transilvano de Vlad Tepes, más conocido como Drácula, y seguramente en honor a ésto han colocado en una de sus esquinas el busto de Bela Lugosi, el mitico actor que hizo de Drácula en el cine:

Mucho cuidado si vais de noche 🦇😅

Nos volvemos tranquilamente, viendo a la gente patinar, y contemplando el atardecer en la Plaza de los Héroes:

Atardece, que no es poco (RIP Jose Luis Cuerda)

Son alrededor de las 17 horas, empieza a anochecer y nosotros estamos cansados ya, por lo que deshacemos el camino cogiendo el mismo autobús en sentido inverso para ir a bajarnos en la conocida Clark Adam ter, desde la que nos volvemos al piso de Donati utca 26 dando un agradable paseo y volviendo a contemplar el cercano Bastión de los Pescadores en lo alto.

Los niños, bastante más descansados que nosotros 😅, recuperan toda su energía jugando entre los dos por el piso con los juguetes, puzzles, libros de pegatinas etc que nos hemos traído desde Asturias; tras darles la cena y cenar nosotros se quedan fritos a eso de las 21 horas, momento en el que decido coger la cámara y subir de nuevo al Bastión para verlo de noche.

A Olga no le hace mucha gracia que salga de noche pero es una zona con gente que vuelve caminando del propio Bastión y en el mismo hay unos pocos japoneses aún a esas horas. Y aquí enlazo con lo que decía al principio de los japoneses y su sentido del ridículo, ya que hay varias parejas, incluso uno con un micro, dando instrucciones a japonesas con la pierna levantada, mirando al infinito etc etc, la verdad que me reí mucho, dentro de su absurdo son graciosos 😂

En cuanto a las vistas de noche, alucinantes:

Puente de la cadenas y noria
Aquí me vine un poco arriba😅

Me vuelvo al piso media hora después, habiendo disfrutado de un Bastión de los Pescadores practicamente desierto y de unas vistas memorables del Danubio y Pest.

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